06 septiembre 2007

Retrato sobre cabecera de tumba. Cementerio Murta Viejo, comuna de Río Ibáñez


IV

¿Quién es ese tal Temístocles o aquella María (de apellido descascarado)?. ¿Acaso paisanos, chilotes? ¿Quiénes esos otros sin nombre, sin señal alguna de su paso? ¿Gringos avecindados, matreros, prostitutas construyendo una sociedad entre la soledad y la soledad por todos lados?

¿Y aquel otro que alguna vez se le nombró como Pinilla, el abuelo? Ese otro habita ahora junto a varios más el costado de una carretera austral de polvo, agujeros y carpeta suave de cenizas.


Nada se sabrá con certeza y esto alimenta la intención literaria. Todo puede ser ahora si se trata de reconstruir una historia imposible. Abundan relatos orales, grabaciones, apuntes tomados al amparo del mate. Pero todas las historias comparten la grandiosidad de lo mítico, tiempo y espacio detenidos. Sólo lo cristiano abunda en todas partes. A veces bendiciendo el terreno elegido y otras muchas sólo constituyendo el imaginario de la nada.

3 comentarios:

El Guanaco Volador dijo...

Bravo Mauricio

¡¡¡Qué buen texto!!!...ojalá ese alimento de intención literaria tenga continuidad

Henry dijo...

uff... este blog definitivamente esta MUERTO...se alaban siempre los mismos...huele a trapo viejo

Mauricio Osorio Pefaur dijo...

Sobre la cara henry? o sobre el cuerpo, como limpiando la grasa que sobra, que salta alegremente cuando usted camina por allí, entre blogs radiantes, vivos, donde no se alaban siempre los mismos.