02 febrero 2022


La tera con su tero
caminan tristes sobre el pasto
en calle Barroso.
La tera mira hacia un lado
el tero hacia el otro
pero no ven a su terito que crecía
sobre el pasto
en calle Barroso.
Una tarde se vio
una punta de gatos conferenciando
calle abajo.
Otra noche, dicen que pasó
un zorro por el barrio,
cargando un bulto en su hocico.
Nadie descarta que haya sido
un aguilucho de esos que bajan
cuando despunta la mañana.
La tera mira hacia un lado
el tero hacia el otro
esperando que su terito
vuelva ya crecido,
ya tero, tero.

 El otro día


El otro día se posó sobre la rama del cerezo
un ave de retacería.
Ostentaba orgullosa un arcoíris de hace décadas
y en su cola lucían plumas de un género anudado.
Me contó que había nacido de una aguja,
hace años, tantos años.
Y que las manos que le dieron vida, eran hermosas.
De pronto, su canto se trizó
con el recuerdo de un incendio.
Escapó -me dijo- volando
sobre su tela chamuscada en las orillas.
Esa ave tenía tanta maravilla en su vivir
que fácilmente ingresaba a mi memoria
para iluminarla de textiles.